¡YO SOY TILIN!

“Bonjour” suena bien ¿verdad? No soy francés, pero esta lengua me ha hipnotizado por el sonido de sus palabras y la música que se desprende al pronunciarla. 

¡Me parece maravillosa!

Mi mamá me dijo un día que el francés es el idioma del AMOUUUR. El amor es muy importante. El amor todo lo puede, el amor rompe barreras, el amor nos hace a todos mejores. Y por ello, incorporo palabras en francés a mi vocabulario con el fin de no solo ser sino también sonar más dulce,  cariñoso y amoroso con todas las personas y animales que me rodean. Os parecerá que es una tontería, pero intentar ser un pollito mejor conmigo mismo y con los demás no tiene nada de malo.

Me olvidé decir que yo soy un pollito.

¿CÓMO HE LLEGADO HASTA AQUÍ?

Hace unos meses salí de mi cascarón. Lo rompí con mi pico hasta toparme con una luz cegadora. Pensad que yo venía de la oscuridad. Esa luz era tan fuerte y brillante que me impedía abrir los ojos. Sentí miedo, quise volver dentro del cascarón de nuevo y me arrepentí de haber salido. Poco a poco pude abrir mis ojos y entre sombras y luz, un tanto difuminados, pude distinguir aquellos ojos sonrientes  que me miraban con amor: ERA MI MAMÁ.

Al instante comprendí que sí había valido la pena salir. Mi mamá es la mejor de todas. Supongo que tu pensarás que tu mamá también lo es. Y es normal porque tenemos mamás hechas a medida, hechas para nosotros.

Ellas son perfectas y todo lo hacen bien.

Cuando vi los ojos de mamá, todos mis miedos se esfumaron. Me arrullé bajo el calor de su ala. Me explicó que esa luz cegadora no era más que la suave caricia de los rayos de un inmenso astro llamado sol.

Cuando mis ojos empezaron a distinguir formas y colores, pude descubrir la belleza a mi alrededor: las flores, los árboles, el cielo, el mar… ¡cuánta perfección! Y qué suerte poder disfrutar de “EL MUNDO”.

Mamá dijo que todo lo que me rodeaba era EL MUNDO y que vivimos en él. Sentí GRATITUD por formar parte de su inmensidad. Por ser un singular pollito en este enorme, perfecto y gigante planeta llamado TIERRA.

Fue entonces cuando mamá me reveló un gran secreto que hizo que sintiera el peso del mundo sobre mis alas.

EL MUNDO NO ERA PERFECTO

No era perfecto porque las personas y animales que habitamos en él no lo respetamos. Me habló sobre cosas y sentimientos que todavía no conozco ni quiero conocer, pero que conoceré: el ODIO, la IRA, el EGOÍSMO, la MALDAD, la DESTRUCCIÓN. Tuve miedo y lloré de tristeza. Lloré y lloré hasta que me calmé.

La calma al final siempre llega.

Y en ese momento, tuve una revelación y comprendí porque había salido de mi cascarón, TENÍA UNA MISIÓN: dejar mi huella en este mundo transformándolo en un lugar mejor.

¿CÓMO VOY A HACERLO?

Viviré en armonía, amaré y seré respetuoso con la naturaleza, personas y animales que viven en el mundo. Tendré una infancia responsable y construiré un mundo mejor para mis hermanitos, mis hijos, mis nietos, mis bisnietos y para TODOS.

Intentaré que todos lloremos de felicidad y no de tristeza a través de mis sonrisas, mis palabras, mis gestos y mis actos responsables.

Me siento en deuda con el mundo y estoy aquí para enseñar a los demás a cuidar de nuestro planeta.

Soy un ejemplo a seguir, soy un pequeño gran salvador.

¿Quieres formar parte de mi equipo salvador del mundo? Serás muy bienvenido.